miércoles, 10 de abril de 2019

FEMINIST 451 — Y ES ACEPTABLE

Fragmento de una extensa opinión
que debe suscitarnos inquietud

Para las personas cultas y civilizadas, las que presumen de tener educación (no se trata, en este caso, de modales a la mesa o ceder el asiento en el autobús), quemar libros se considera atrocidad. Cierto: las hay peores. Pero ésta, en particular, encierra un decidido afán de la Sociedad de hacerse más retrógrada, aceptando que la voz y voluntad del líder es cuanto alimento espiritual, o cultural, necesitan.

El libro puede ser una importante arma (contiene ideas, datos, explicaciones, divulga historias, cuestiona aparentes verdades inamovibles…) en un conflicto (como las palabras) y por eso las fuerzas opresoras (no necesariamente religiosas o conservadoras) tratan de o tergiversar su contenido, adulterarlo, prohibirlo o, peor, quemarlo.

El FemeMarx(ismo) que está promoviendo la “Revolución Feminista” (o sea, provocando una innecesaria Reacción Masculina) no para en barras. Sabe que cuenta con un aliado poderoso (una alimaña que se aprovecha de movimientos de esta índole para adueñarse de todo y todos, en cuerpo, alma, conductas, invadiendo la esfera privada del individuo —al que quiere anular para convertirlo en otro ladrillo del muro—, adoctrinándole en su conducta cotidiana —surtiéndole de ODIOS y querencias, pensamientos—) que puede vocear muy fuerte y ser una oleada intimidatoria si se lo propone.

Lindos pensamientos para pertenecer a un mesías del
proletariado feminista...
El FemeMARX comprende la importancia del libro y las palabras. Por eso ya pone sus fuerzas (represoras, de reeducación del pensamiento) en prohibir libros, autores, alterar el lenguaje para ponerlo a su disposición, usándolo como otra arma (de opresión masiva) de su “Revolución Feminista”. (Para luego ir presumiendo de demócratas.)

Tiene peleles tontainas que las siguen el juego porque son eunucos en todo sentido de la palabra. Y no ven atrocidad en quemar libros que el Índice Inquisitorial FemeMARX ha marcado para su desaparición. ¿Dónde queda, pues, ese espíritu tan progresista de libertad, tolerancia y diversidad que dicen respetar/alentar, criticándole al contrario carecer de él? ¿Sólo son admisibles sus ideas? ¿Qué espectro de libertad es éste? Pues uno digno del aserto: Dime de qué presumes

Hispacon 2019. Miembros y simpatizantes de la AEFCFT
queman los libros que sus amas/maestras les han ordenado,
por estimarlos machistas o misóginos. Serviles, obedecen
sin cuestionar el sentido o justicia de estas órdenes. Con la
voz de sus amas, les basta
Me asombra que esta gente (pues les pregunté qué les parecía, y el silencio fue rotundo; como el refrán afirma: Quien calla, otorga), tan ‘amantes’ de la literatura, la cultura, la diversidad, nada opinaran. Sobre todo, en contra. A todo buen demócrata, le ofendería; o inquietaría, como mínimo. No. A ellos. No. Así que, supongo, en la Hispacon de este año, un aquelarre de fanáticos de Xtrema Ixquierda aficionados (o lo fingen) a la ciencia ficción, se reunirán ante una gigantesca pira donde quemarán los libros que sus  adoctrinadoras amas/maestras les ordenen, colofón a otro infeliz evento del género.