jueves, 16 de enero de 2020

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS — SUS ANACRONISMOS Y CONTRADICCIONES

La de cosas que la visión de este
afiche suscitaba en nuestras
imaginaciones infantiles. (No había
otra cosa entonces)

Procuro no ser exhaustivo en su análisis, porque terminaría menoscabando su leyenda urbana, que bastante vapuleada está ya, y aunque las nuevas entregas (que jamás superarán a la Doble Santa Trilogía) merecen un repaso, no hurgaremos en esa herida.

Laguerra de las galaxias debe mucho de su éxito, ILM aparte (las naves colosales de audaz diseño —eran ¡por fin! el fin del platillo volante o las alcachofas de ducha cromadas—, los sables láser, los Stormtrooper, la Estrella de la Muerte y el tenebroso DARTH VADER), a que llegó en un momento de ingenuidad y necesidad de ilusión que podemos estar volviendo a incubar ahora.

El espectador ansiaba, sin saberlo, maravilla. Y la obtuvo viendo el fenómeno de 1977. La gente entonces estaba más inclinada a la candidez y dejarse embaucar, con amabilidad, por estas fantasías. De ahí, su éxito. El hype que internet supone ha robado mucha de ese ensueño infantil. Hoy sabemos de un próximo (antaño, portentoso, esperado, arrobador) estreno poniendo cara de indiferencia, lo más. Empero, en aquellos años… cuando debías memorizar cada fotograma… te montabas una película paralela a base de trailers… Huau.

Mas consideremos qué cosas deslucen un tanto una Trilogía de otra. Como: sabiendo que ANAKIN SKYWALKER era nativo de Tatooine, cuando caza al Tantive IV en su órbita, ¿no sintió un escalofrío, al recordar su pasado esclavo, por muy Darth Vader que fuera ahora? La Fuerza ¿no zumbó, sugiriéndole que quizás hubiera sigul en el detalle? Sus sinuosos caminos lo traen, aun de refilón, de vuelta a casa, y ¿no le perturba?

Estos mendas ignoraban la que iban a liar emprendiendo este
viaje, a bordo de una de las portentosas naves que rompían
con todos los burdos tópicos hasta entonces establecidos
Conforme estrenaban secuelas, íbamos “sabiendo” más sobre la Fuerza, los Jedi, los Sith. Pasmoso pensar que sujetos con presciencia, capaces de atisbar el futuro, si no todo, atalayando bastante como para tomar medidas (explica lo de “siempre en movimiento está”), no fuesen capaces sin embargo de percibir los complots en el Senado Galáctico. ¿Tanto dependían de espías singularmente torpes? Sospechaban de LEIA ORGANA, ¡mas la dejan corretear por la Galaxia sin custodia!

Ni PALPATINE ni Vader, expertos en la Fuerza, detectaban a los conjuradores. Raro. Lo mismo alguien lo explica diciendo que entre los Sith la presciencia está atenuada por ser egoístas, los malos. Una chuminada parecida.

Hasta ellos suponían un impresionante revulsivo.
Cuanto más lo piensas, más percibes el abismo que
nos separa de aquél entonces hambriento de magia
de la saturación e indiferencia actuales
 
De todos modos, lo del servicio de espías es más difícil de aclarar, salvo admitiendo que eran torpes integrales. Indirecta ayuda a la caída del Imperio.

Establecido aun así el vínculo padre-hijo, ¿no podía Vader vaticinar los actos de LUKE, atrapándole antes de volver a Tatooine, para rescatar a HAN SOLO? Parece que ni así la (debilitada) Fuerza funcionaba.

Como que Leia no desarrolle el control de la Fuerza (cuando se supone, YODA dixit, es la última esperanza Jedi), cuando sugieren que llegará a ser Dama Jedi, entrenada por Luke, hay otros detalles que los anacronismos causados por la Primera Trilogía eclipsan un tanto a la Segunda. No obstante, mejor no pensar en exceso esto. Sólo disfrutarlas, porque gracias a ellas gozamos de la espectacular actual CultuPop.