domingo, 2 de mayo de 2021

DEAD LIKE ME — LA PERFECTA SERIE DE CULTO

 

Cualquiera de los afiches sobre
esta serie. Aparecidos que nos
guiaban al "otro lado", suavizando
el trámite del fallecimiento. Ellos
lo harían, en su momento, pero
ni sabían cuándo ni por qué

Es mi serie favorita. Duró dos temporadas. Muchas veces he pensado que, pese a todo, fue mejor así. Habían situado el listón tan alto que sería execrable, más que lamentable, ver cómo iba pudriéndose según las temporadas se sucedían. Se banalizaba. Recurrían a tópicos. Se enredaban con “temas sociales” por ser “conveniente” (ahí están LOS SIMPSONS, derivando a la mediocridad, liados con “temas progresistas sociales”, sin el cínico mordiente del ayer, cuando encontraron un equilibrio para criticar las sandeces de demócratas y republicanos, como las de una CultuPop mundial capaz de alcanzar grados delirantes de estupidez) a fin de estar “a bien” con las minorías de marras que, después, ni siguen la serie, ni les importa.

Porque ahora estamos en la tiranía de contentar a todos, sin agradar a nadie, por mor de evitar los llamen fachas, o machistas, o xenófobos, u homófobos, destrozando sagas como STAR WARS o los citados Simpsons. Para cuando acaban de “cubrir la cuota”, resulta que ya no queda espacio para la historia. Y, después, eso: las minorías no ven/interesa el tema. Mas ¡guay de no estar bien representadas!

TAN MUERTOS COMO YO era una agridulce sitcom fantástica que, narrada por la inconformista GEORGIA LASS, muerta víctima de un absurdo/inverosímil accidente (crítica inicial a las incongruencias de la vida), “repasa” cuestiones de nuestra cotidianeidad, las relaciones fraternas, con terceros, las filias/fobias personales, cómo podemos estar derrochando el tiempo vital enmarañados en asuntos como la ambición, el trabajo, los partidismos, las modernas mierdas de los trolls de las redes sociales, etc., mientras lo auténtico, uno mismo, sus familiares, quedan en un segundo/tercer plano, cuando deberían ser relevantes. No obviaba la materia de la muerte. Cómo afrontarla. Considerarla un mal, o una necesidad.

GEORGIA LASS (ELLEN
MUTH) pelea contra lo que
consideró una injusticia:
morir joven. Protestaba por
todo, no obstante

La presente Zoociedad empero nos pone esos obstáculos y metas y acabamos obcecados en cubrir “la cuota” so pena de parecer inútiles. Inmersos en su barbarie, cuesta apreciar que no merece tanto esfuerzo. Es tarde después para lamentar el malgasto del tiempo, las relaciones. No sé si es fruto de un fallo psicológico/biológico nuestro, o imposiciones zoociales. Están ahí, y cuesta desprenderse de sus dictaduras.

Tan muertos como yo constituyó vértebra de esa televisión privada de calidad (LOS SOPRANO, THE SHIELD…) que ahora es historia. Lo “feministamente correcto”, por reducirlo a un absurdo, ha liquidado esto también. ¿Resultado? Se banalizó/politizó la audaz TV de calidad. Se hizo… FemihomoDisney.

Saga absolutamente recomendable. Un mínimo-nimio de inteligencia mostrará la filosófica grandeza de sus diálogos, apreciaciones y cómo discute sobre nuestro mundo.