domingo, 30 de mayo de 2021

KILLRAVEN, EL OTRO JOHN CARTER — COSAS DE LA ‘NEBULOSA CREACIÓN’

 

¡Pura rabia rebelde para combatir
a un enemigo tecnológicamente
superior! 

Aunque el vehemente personaje pelirrojo de Marvel aprovecha los conceptos ideados por H.G. WELLS en LA GUERRA DE LOS MUNDOS (otra “marvelización” de ROY THOMAS, que así disimula su incapacidad para desarrollar ideas propias, parasitando las ajenas para luego aplicarle sus ocurrencias), mezclados con una rebeldía propia de ESPARTACO contra los invasores marcianos en 2019 (cuando lo que nos invadió fue una plaga vírica global, seguro producto de un arma biológica descontrolada) y una banda de compañeros más/menos inspirados en los de ROBIN HOOD (menudo cacao, montaron Thomas & Cía. —cosa propia de aquellos tiempos de expansión entusiasta, que, cuando le tocó replegarse, lo hizo de mala manera, dejando tirados en la resaca a sujetos como DEATHLOK, con el cual no supieron qué hacer/cómo encajarlo en el continuum Marvel después), no puedo dejar de verle concordancias con John Carter, el vigoroso aventurero decimonónico virginiano, el confederado que aterriza en el planeta rojo de un milagroso modo para convertirse en su conquistador y principal adalid frente a peligros de capa-y-espada sin cuento, granjeándose el indestructible amor de la exótica DEJAH THORIS y la lealtad de un grupo de barsoomianos de piel roja que comparten andanzas con él.

Esa viril imagen inicial queda
desvirtuada con este "manierismo"
afeminado que P. CRAIG
RUSSELL impone al personaje
más adelante

Les enlaza el que: John Carter combate indistintamente con espada o revólver, cosa que “copia” Killraven, entrenado como gladiador para satisfacer las ansias de sangre de los voluminosos marcianos telépatas en la arena que son las ruinosas calles neoyorkinas. Los dos son apasionados guerreros. Ambos enfrentan enemigos alienígenas (aunque los verdes de John Carter sean antropomorfos). Pugnan contra experimentos genéticos. Mas aunque Killraven pelea entre los vestigios urbanos de la Tierra, empleando a veces los residuos mecánicos de un pasado pujante, John Carter lo hace entre las suntuosas ruinas de un glorioso imperio marciano decadente, con una espectacular tecnología en vías de extinción. Eso también les hermana. Otra correspondencia más: argumento alocado, improvisado, ocurrencia súbita, que nos ayude a salir del atolladero adonde una falta de planificación acertada nos ha llevado.

Sospecho que tales relaciones son culpa de la Nebulosa Creación, a donde los autores estamos conectados y de donde recibimos influencias, subconscientes o directas, que afloran traicioneras durante la concepción del tema…